En una empresa, todo comunica.
No hay disyuntiva posible entre comunicar - no comunicar. No sólo comunican los mensajes elaborados por la empresa, sino también su propia conducta.

La imagen corporativa es lo que se ve de la empresa. No es sólo el logotipo, sino la imagen mental que se genera en los públicos y siempre en relación con las demás empresas.
La forma en que comunicamos
nuestra imagen institucional, cómo comunicamos y qué comunicamos es fundamental para la formación de la imagen de la empresa que se hace el público.


La imagen corporativa y su comunicación estratégica permiten:


En efecto vertical:


1.
Vender mejor, por el plus de marca, por la garantía de calidad o prestación superior.   
Según estudios (Paul Capriotti) este diferencial de precio es de aprox. 8 %.

2. Influir en la decisión de compra, ya que las personas tienen un esquema de referencia previo para tomar decisiones, antes de la influencia del punto de venta o distribuidor. La estrategia de ser un eferente: Hydro. 


En efecto horizontal:

1. Atraer mejores inversores: aportando capital, por perspectivas de beneficios superiores y mayor seguridad.

2. Atraer mejores aliados y trabajadores: permite construir una imagen de empresa de referencia donde la gente quiere trabajar y se conservan los actuales trabajadores.




Barbero Sarzabal – Comunicación Estratégica / info@barberosarzabal.com.ar